8 miedos que tenés que vencer para emprender por internet

Miedo como motor, no como freno

Muchas personas tienen ideas de negocios o productos, pero pocas se atreven a materializarlas. Es un camino arduo, pero nadie dijo que construir una empresa fuera fácil.

Si estás dispuesto a vencer tus miedos y reconocer que los retos son parte del camino al éxito, vas a lograr que tu idea prospere.

Explorá con nosotros los siguientes miedos comunes de emprender por internet:

  1. Fallar o que no funcione tu idea
  2. Que tu idea no sea “suficientemente buena”
  3. No tener suficiente experiencia para ser digital
  4. Que no confíen en tu idea o negocio
  5. Que no confíen en tu sitio o tienda en línea
  6. No ganar suficiente dinero
  7. Que desconfíen de tus productos
  8. No sentirte preparado

1. Fallar o que no funcione tu idea

Vivimos en un mundo donde el éxito es un anhelo personal, pero a veces se siente como una presión social; así que tener miedo al fracaso es totalmente normal. Sin embargo, el éxito es aquello que te llena de grandeza, no lo que otros esperan de ti.

Si estás convencido de emprender y buscás información al respecto, vas a ver que el fracaso es una parte vital del aprendizaje del ser humano. Ojo, que no se trata de empezar pensando que vas a fallar, sino de ser realista y entender que los errores son parte de la vida y que vos decidís cómo afrontarlos.

Estas son cuatro grandes lecciones que INC.com recopiló sobre los fracasos de grandes emprendedores, que tal vez te animen a comenzar:

  • Aprendé de tus éxitos y caídas. Pensá que los reveses también son parte de la innovación.
  • Si algo es lo suficientemente importante para vos, intentalo aunque pueda resultar en fracaso. El progreso que hagas en el camino va a valer la pena.
  • No evites cometer errores, ya que probablemente vas a cometer más. Aprendé rápido de tus equivocaciones e implementá acciones, reglas o aprendizajes que ayuden a prevenirlos en el futuro.
  • No siempre podés complacer a todos, así que mejor enfocate en lo que sabés hacer bien y no te preocupes por ser el “emprendedor perfecto”, nadie lo es.

Preparate mentalmente para cometer errores y también para tener aciertos. Es el comienzo de un recorrido que tendrá altas y bajas, pero que podés amortiguar si tenés visión de negocio.

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2. Que tu idea no sea “suficientemente buena”

Hablando de visión empresarial, podés amortiguar las caídas preparando una evaluación de oportunidad de negocio. ¿Por qué? Porque el mercado, la oportunidad, el contexto, el riesgo (personal y económico) y la recompensa determinan qué tan viable es tu idea.

Algunos aspectos a evaluar para saber si tu idea va a ser lo “suficientemente buena” son:

¿Qué tan grande es el mercado potencial?

Si no hay suficientes clientes dispuestos a comprar lo que ofrecés en tu región, será difícil tener demanda. Claro, es posible que no puedas invertir en un estudio de mercado profesional para descubrir cuántos clientes potenciales existen, pero sí podés empezar preguntando a tus conocidos, amigos, familia, vecinos, etc. si tus productos o servicios son algo que estarían dispuestos a comprar. Lo mismo podés hacer al buscar en internet empresas, reseñas y contenido sobre lo que vos ofrecés, para darte una idea sobre el potencial de oferta y demanda.

Viabilidad del negocio

Los sentimientos y percepciones de tu audiencia potencial son primordiales, pero también los números son importantes. Debes:

  • Conocer cuáles son los costos de producción.
  • Calcular los gastos totales, directos e indirectos (sumando materia prima, producción, renta de espacios, promoción (física y en línea), sueldos, consumo de servicios básicos, seguros, etc.).
  • Tener una noción de tu margen de maniobra.
  • Prever tu flujo de caja.
  • Planear lo que vas a hacer si los costos no resultan adecuados.
  • Jugar con los precios, volúmenes de venta, retornos de utilidades y retraso de pagos para identificar el impacto de todos los factores en tu negocio.

Características de tus productos o servicios en comparación con los competidores

Es decir, ¿lo que ofrecés es suficientemente diferente a lo que proporcionan otras organizaciones? Si la diferencia no está en el producto, podés hacerla en el servicio o en los beneficios adicionales que les das a tus clientes. Siempre tenés que tener en mente a tu cliente, desde el diseño del producto hasta la comunicación de tu página o tienda online.

Prevención de riesgos

Hay tres principales riesgos que debes evaluar: financiero, laboral y personal.

El riesgo financiero es la posibilidad de perder el capital que ahorraste para emprender. Al final, tu idea es una inversión y como cualquier negocio, existe la posibilidad de perderlo por una mala gestión o simplemente por factores externos que no dependen de vos. Una vez más, esto no debe ser motivo de miedo sino un factor que te impulse a cuidar las necesidades de tu negocio y tomar decisiones financieras inteligentes recurriendo a la consultoría de un experto en inversiones.

El riesgo laboral implica la posibilidad de que vos o uno de tus colaboradores sufra un daño determinado en el trabajo. Si dedicás tiempo a evaluar las contingencias que pueden existir en tu espacio de trabajo (desde caídas por utilizar escaleras móviles hasta el manejo de paquetes pesados, por ejemplo), podés planificar acciones y pláticas preventivas que les permitan mantener las mejores condiciones de seguridad y salud.

El riesgo personal es el más arduo. Como emprendedor tenés que invertir toda tu energía y estar consciente de que no vas a recibir un sueldo fijo (por lo menos al principio), vas a sacrificar tu capital y necesitás confiar en tu equipo.

No hay forma de evitar estos riesgos, pero tenés que motivarte para vivirlo y tomar las riendas de tu destino.

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3. No tener suficiente experiencia para ser digital

El alfabetismo digital se ha vuelto esencial para vivir, aprender y trabajar en el siglo XXI. Pero no todas las personas saben usar las herramientas y no todas saben construir un sitio web desde cero (de hecho, poca gente sabe hacerlo si pensamos cuántos miles de millones vivimos en la Tierra).

Sí es un reto aprender a ser digital y tener el conocimiento suficiente para comprender cómo funciona una página web, pero no te abrumes si no tenés ese conocimiento al principio, ya que como dicen “Roma no se construyó en un día”.

Afortunadamente en internet podés aprender todo lo que quieras, y existe abundante información tanto para emprender como para adoptar nuevas tecnologías y usarlas a tu favor.

¿Por dónde empezar? Hay miles de blogs y videos de expertos que pueden servir. No dudes en buscar distintos medios que hablen sobre emprendimiento, administración de negocios, funcionamiento de sitios web y ventas online.

Por mencionar un ejemplo, en GoDaddy tenemos nuestro blog y nuestro canal de YouTube (GoDaddy Latam) con piezas informativas de contenido que pueden ser útiles, no te los pierdas 😉

También es importante recurrir a expertos que sepan no solo de negocios sino también de presencia online. Coaches, orientadores empresariales, diseñadores web, especialistas en marketing digital, e incluso tu proveedor de servicios digitales. Si alguien ya tiene presencia digital y puede ayudarte a construir la tuya, ¿por qué no pedirle que comparta su experiencia con vos?

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4. Que no confíen en tu idea o negocio

Ganarse la confianza de los clientes es difícil cuando aún no tenés clientes.

Suena complejo, ¿cierto? Pero en realidad sí podés empujar la credibilidad de tu negocio compartiendo el lado humano de tu marca con fotos, videos e información sobre lo que te motiva a crear lo que hacés. Un excelente lugar para hacerlo es la sección “Nosotros” o “Acerca de” en tu página web, donde podés compartir tu experiencia profesional y la historia personal que te llevó hasta donde estás.

Cuenta la historia de tu marca para ganar confianza emprendiendo.
Fuente: Zana Artesanal.

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5. Que no confíen en tu sitio o tienda en línea

La ciberseguridad es crucial en un mundo donde los hackers atacan a pequeñas y grandes empresas por igual, todo con el objetivo de obtener datos personales o financieros de las personas.

¿Cómo incrementar la confianza en tu sitio web? Podés incluir políticas de devolución y compartir testimoniales de clientes felices para demostrar que otras personas confían en vos, pero también tenés que agregar funciones de seguridad a tu página web, como los certificados SSL o los programas de protección anti malware y ataques web. No te pierdas los siguientes artículos para conocer más al respecto:

  1. ¿Qué es seguridad en la web? Manual básico
  2. Medidas de seguridad para tener un sitio web protegido
  3. Conocé 3 herramientas de seguridad de GoDaddy para tu sitio web

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6. No ganar suficiente dinero

No dejes que el dinero sea un obstáculo para emprender en internet. Los ahorros son importantes para empezar y mantenerse por lo menos el primer año (los expertos calculan que las ganancias de un negocio se empiezan a ver en un año, dependiendo de la actividad y la inversión inicial), pero también están las estrategias comerciales y de precios.

Si tenés miedo de no ganar suficiente dinero, planeá estratégicamente:

Tus precios 🏷️

No solo te bases en lo que otras personas o negocios cobran por productos o servicios similares a los tuyos, también considerá: el costo de la materia prima, gastos, impuestos, salarios, pagos a proveedores, costos de software, marketing, promociones, intereses de préstamos, etc. 👉  Considerá la información que incluimos en el primer punto del artículo.

Atraer a los clientes adecuados 😁

¿Tenés un gran producto pero creés que no vas a generar suficientes ventas? ¿Sos experto en lo que hacés pero sentís que la gente no va a percibir su valor? Si querés que muchas personas confíen en tu idea y ganes suficiente para llevar la vida que soñás, tenés que reflexionar quién es tu cliente ideal: edades, géneros, gustos, preferencias de compra, hábitos de uso de internet, marcas preferidas, etc. Por ejemplo, no es lo mismo vender a músicos experimentados que a jóvenes que quieren aprender a tocar la guitarra.

Llevar un control financiero 🧾

Ingresos, egresos, cuentas por cobrar… Tenés que acostumbrarte a medir y registrar todo lo que entra y sale para tener una idea clara de cuánto ganás.

Hacé una planilla de gastos e ingresos y proponete la meta de llevar minuciosamente ese control. Siempre mantenla actualizada y considerá la opción de comprar un software para llevar el control de caja.

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7. Que desconfíen de tus productos

Los consumidores quieren saber exactamente qué están comprando cuando visitan tiendas online.

 

¿Qué hacer al respecto? Primero, ser totalmente transparente con las características de los productos y los métodos de envío.

En las características del producto incluye fotos del producto completo y los detalles que muestran su calidad; explicá sus ventajas, para qué sirve y cómo se utiliza; usá negritas y cursivas para destacar palabras clave; agregá medidas, tamaños, pesos, colores e ingredientes si aplica. Recordá que mientras más detalles proporciones (sin escribir todo un tratado, por supuesto), mejor será para tus clientes.

Tampoco te olvides de incorporar detalles de tus métodos de envío: opciones de envío, precio, tiempo estimado de entrega.

En segundo lugar, cuando tengas más ventas en línea pediles a tus clientes reseñas sobre los productos o sobre tu marca. Recordá que somos seres sociales y solemos estar influidos por las acciones y actitudes de otras personas, así que las opiniones de otros consumidores pueden influir positivamente en los nuevos visitantes.

Y en tercer lugar, no olvides ofrecer el servicio de atención que a vos mismo te gustaría recibir. Si te gustan las empresas que resuelven tus dudas, solucionan los problemas y te atienden de forma considerada, entonces ofrecé lo mismo.

Aprende más en: 6 tácticas infalibles para generar confianza en tu tienda online.

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8. No sentirte preparado

La revista Entrepreneur es uno de los mayores referentes del tema, y hace tiempo publicaron 5 señales de que estás listo para emprender. Si contestás positivamente a estos puntos, quizá sea momento de dar el gran salto:

  1. Tu trabajo ya no te llena, querés tener tus propias tareas y horarios.
  2. Entendés los riesgos de tener un negocio e investigaste al respecto.
  3. Tenés una idea que te apasiona y será tu motor de motivación.
  4. Contás con un sistema de apoyo. Es decir, estás rodeado de personas que pueden apoyarte en el proceso ya sea con tiempo, trabajo o capital.
  5. Sabés lo importante que esa idea es para vos. Esa motivación debe concordar con tu percepción de la vida.

Aunque creas que no estás completamente listo, como muchas cosas en la vida, nunca habrá un momento perfecto para emprender. Tenés que dar el primer paso y de ahí ir descubriendo tu rumbo.

Recordá que todos (o la mayoría) de los dueños de negocios comenzaron desde abajo, sin ventas ni ventajas frente a la competencia. Con estos consejos esperamos que llegues mejor preparado al inicio de tu recorrido, y que siempre mantengas la motivación para llevar tus ideas al mundo digital.

Finalmente, esperamos inspirarte con estas características de los emprendedores exitosos:

 

Imagen de Lucas Wesney vía Unsplash